¡Exacto, así es exactamente como soy yo! ¡Me describió a la perfección…ese soy yo, es mi retrato!. ¿Te suenan familiares estas expresiones?. A muchos sí, y es que estoy hablando de nada más ni nada menos que de la famosa tendencia que tiene la gente de calificar las declaraciones y descripciones que hablan sobre su propia personalidad como altamente exactas, aun cuando aquellas mismas declaraciones puedan ser aplicadas a un amplio espectro de gente.
El psicólogo norteamericano Bertram R. Forer (1914-2000) en 1948 les aplicó a sus estudiantes un test de personalidad, para luego darles a cada uno un análisis de personalidad supuestamente basado en el mencionado test. Luego se les pidió que evaluaran la agudeza del test con una puntuación variable de 0 a 5 puntos (siendo 5 lo más excelente). ¿Qué sucedió?, la media aritmética fue de la elevada suma de 4.26 puntos. Luego se les reveló a los estudiantes que todos habían recibido el mismo <<análisis>>.
Esto explicaría en parte el por qué tanta gente cree que las pseudociencias funcionan, especialmente la astrología. Mientras que en realidad los estudios científicos (controlados) realizados para medir el grado de exactitud de la astrología (al menos la moderna) han demostrado consistentemnte que en efecto no sirve como predictor de la personalidad.
0 Respuestas a “El Efecto Forer, un “amigo” que vale la pena conocer”